La gracia recibida debe gobernar nuestro trato fraternal
Filemón 1–3
3
¿Qué exige recibir a un hermano?
La hermandad se expresa en nuestro trato.
4
Una petición dirigida a un hermano, escuchada por una iglesia
El saludo prepara la apelación por Onésimo.
5
Pablo, prisionero de Cristo Jesús, y el hermano Timoteo: A Filemón nuestro amado hermano y colaborador,
Filemón 1:1 · NBLA
6
y a la hermana Apia, y a Arquipo, nuestro compañero de lucha, y a la iglesia que está en tu casa:
Filemón 1:2 · NBLA
7
Gracia a ustedes y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. El amor y la fe de Filemón
Filemón 1:3 · NBLA
8
I
Cristo gobierna nuestra vida y nuestro servicio
Filemón 1
9
Pablo sigue sirviendo a Cristo en sus prisiones
La carta no identifica la ciudad del encarcelamiento.
10
Sirve al Señor dentro de tus posibilidades
Una limitación no cancela tu responsabilidad.
11
Timoteo: un hermano junto a Pablo
El servicio cristiano se comparte.
12
Filemón: amado y colaborador
Pablo reconoce su trabajo antes de formular la petición.
13
Reconoce el servicio de tu hermano
Ofrece tu ayuda con sinceridad.
14
II
La iglesia reúne hermanos con responsabilidades reales
Filemón 2
15
y a la hermana Apia, y a Arquipo, nuestro compañero de lucha, y a la iglesia que está en tu casa:
Filemón 1:2 · NBLA
16
El texto no declara su parentesco
La esposa y el hijo son propuestas, no hechos establecidos.
17
Arquipo: compañero de lucha
Su servicio requiere fidelidad.
18
Díganle a Arquipo: «Cuida el ministerio que has recibido del Señor, para que lo cumplas».
Colosenses 4:17 · NBLA
19
Cumple el servicio recibido del Señor
La iglesia puede alentarte a perseverar.
20
La congregación tiene interés en nuestro trato fraternal
Filemón debe responder personalmente.
21
La casa ofrece un lugar para reunirse
La iglesia es la congregación que se reúne allí.
22
Pero cuando algunos se endurecieron y se volvieron desobedientes, hablando mal del Camino ante la multitud, Pablo se apartó de ellos llevándose a los discípulos, y discutía diariamente en la escuela de Tirano.
Hechos 19:9 · NBLA
23
Un lugar mencionado no obliga a todas las iglesias
Filemón 2 no exige reunirse exclusivamente en casas.
24
Examina la enseñanza y la obediencia a Cristo
El lugar no sustituye la fidelidad.
25
Nuestra comunión depende de Dios
26
III
La gracia y la paz deben gobernar nuestro trato
Filemón 3
27
Todos necesitamos la gracia de Dios
Nadie puede reclamar que ha ganado Su bondad.
28
Dios es la fuente de nuestra paz
La comunión exige un trato honrado.
29
Así pues, ustedes ya no son extraños ni extranjeros, sino que son conciudadanos de los santos y son de la familia de Dios.
Efesios 2:19 · NBLA
30
Tenemos un mismo Padre
No podemos despreciar a quienes pertenecen a Él.
31
ya no como esclavo, sino como más que un esclavo, como un hermano amado, especialmente para mí, pero cuánto más para ti, tanto en la carne como en el Señor.
Filemón 1:16 · NBLA
32
Si me tienes, pues, por compañero, acéptalo como me aceptarías a mí.
Filemón 1:17 · NBLA
33
La reconciliación atiende el daño con verdad
Pablo ofrece hacerse cargo de una posible deuda.
34
No reduzcas a tu hermano a su pasado
Busca el bien que tu conducta le ha negado.
35
Atiende la responsabilidad que has dejado pendiente
Reconoce el daño y busca reparar tu trato.
36
El saludo nos compromete
Nuestro trato debe corresponder a la gracia recibida.
37
Entonces Pedro les dijo: «Arrepiéntanse y sean bautizados cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados, y recibirán el don del Espíritu Santo.
Hechos 2:38 · NBLA
38
Arrepiéntete y corrige tu trato
Reconoce tu pecado; busca las oraciones de la iglesia.
39
Recibe a tu hermano como alguien que pertenece a Cristo