Verdad central: Jesucristo resucitó corporalmente, y su victoria sobre la muerte exige que nos sometamos a Él y sostengamos nuestra esperanza en sus promesas.
Cristo murió por nuestros pecados, fue sepultado y resucitó. Pablo relaciona la salvación con retener el evangelio anunciado.
1. ¿Qué afirma Pablo acerca de la muerte de Cristo, y qué aportan la sepultura y la resurrección al anuncio?
2. Según el versículo 2, ¿qué exige haber recibido el evangelio?
El testimonio reúne apariciones a personas y grupos. La tumba vacía debe considerarse junto con esos encuentros y la proclamación de los apóstoles.
3. ¿Qué permite afirmar el versículo 6 acerca de los quinientos, y qué sería añadir algo que Pablo no dice?
4. ¿Por qué una tumba vacía, por sí sola, no prueba la resurrección? ¿Qué añade Lucas 24:36–43?
Precisión al defender la fe: Sufrir por una creencia no demuestra que sea verdadera. La perseverancia de los apóstoles sí es relevante al evaluar la acusación de que inventaron deliberadamente su testimonio.
Pablo lleva la negación hasta sus consecuencias: predicación vacía, testimonio falso acerca de Dios, pecados sin perdón y pérdida de quienes murieron en Cristo.
5. ¿Por qué la sinceridad de nuestra fe no podría salvarnos si Cristo no hubiera resucitado?
Cristo es las primicias: su resurrección garantiza la de quienes le pertenecen. Reina hasta vencer a sus enemigos; la muerte será el último enemigo destruido.
6. ¿Qué prometen los versículos 20–23 a quienes pertenecen a Cristo, y cuándo se cumplirá?
7. ¿Cómo une Hechos 17:30–31 la resurrección con el arrepentimiento y el juicio?
Vida nueva: Romanos 6:3–4 une el bautismo en Cristo con su muerte y una vida nueva. La fe que recibe su gracia obedece al Salvador.
Esperanza: La muerte duele, pero no tiene la última palabra para los que son de Cristo. Nuestro trabajo en el Señor no es inútil (1 Corintios 15:58).
Como iglesia: Anunciamos la resurrección con exactitud, acompañamos a quienes sufren y llamamos a obedecer al Señor vivo.
8. ¿Qué pecado debes abandonar o qué obediencia has aplazado? Escribe una acción concreta que corresponda al señorío de Cristo.
El evangelio llama a oír la palabra, creer en Cristo, arrepentirse, confesarlo y bautizarse para el perdón de los pecados; luego, vivir fielmente (Romanos 10:9–10, 17; Hechos 2:38). Quien se ha apartado debe arrepentirse y volver a obedecer.
La verdad que sostendré al enfrentar la muerte:
Mi oración de arrepentimiento o gratitud: